sábado, 14 de noviembre de 2015

VIDA SALUDABLE II

ESTILO DE VIDA SALUDABLE
La adolescencia es una etapa importante y oportuna para ir construyendo el estilo o la forma de vida que quieres para ti, pues en estos años tomarás muchas decisiones importantes para tu presente y tu futuro.
1.- ESTILOS DE VIDA
Cuando hablamos de estilos de vida, nos referimos a la manera general de vivir, es decir, a los comportamientos de las personas en su vida cotidiana. A lo largo de los años, vamos construyendo estas formas de vivir con las acciones que realizamos cotidianamente, las cuales con el tiempo se convierten en patrones de conducta.
Estos patrones se van reproduciendo casi de manera automática y son difíciles de cambiar. Por ejemplo: cuando se es pequeño, por lo general, nos mandan a lavarnos los dientes; y más adelante lo hacemos automáticamente al levantarnos, luego de cada comida y antes de acostarnos. Posteriormente, este y otros hábitos similares pueden ser parte de un estilo personal de cuidado del cuerpo y la salud.
2. ESTILO DE VIDA SALUDABLE
Algunos estilos de vida pueden ser saludables y otros no. Serán saludables en tanto contribuyan al bienestar de todos los aspectos del ser humano, es decir, promuevan la salud física, mental, emo¬cional y espiritual, todo lo cual favorece el desarrollo de mejores niveles de vida. A veces se piensa que solo las personas mayores deben preocuparse por mantener un estilo de vida saludable, ya que de modo erróneo se la asocia únicamente con el cuidado de la salud física. Sin embargo, un estilo de vida de este tipo va más allá, pues considera el desarrollo de todas las dimensiones de la persona y su equilibrio para mejorar la calidad de nuestra existencia.
¿Te has puesto a pensar en cuál es el estilo de vida que deseas para ti?
Deberías hacerlo, pues tienes el derecho a decidir de qué modo quieres vivir. Por ello, debes contar con toda la información necesaria para, llegado el momento, tomar las mejores decisiones. En esta tarea, la educación juega un papel muy importante, pues constituye uno de los principales factores de promoción de un estilo de vida saludable. Esto lo hace proponiendo espacios y oportunidades que te permitirán ir desarrollando las habilidades necesarias para que tú y tu familia puedan lograr mejores niveles de calidad de vida.
3. ESTILO DE VIDA SALUDABLE Y DIMENSIONES DE TU VIDA
Un estilo de vida saludable requiere que atiendas todas las dimensiones de tu vida:
a)       Dimensión física
              Cuida tu alimentación y trata de que sea balanceada. En nuestro país hay diversidad de productos que están siendo valorados a nivel mundial. Por ejemplo, la maca, el yacón, la quihuicha, el camu-camu, la quinua, la arracacha, el aguaymanto, etc.
              Haz deporte, pues te ayudará a fortalecer tu aparato músculo-esquelético, a tener energía, a evitar el sobrepeso y a mantenerte activo(a) y alerta. Además, te ayudará a descargar tensiones y estrés. Recuerda que el estrés es uno de los factores que contribuyen a la aparición del acné.
              Cuida tus horas de sueño y descanso. Es necesario que duermas entre ocho y diez horas en la noche. Al dormir bien, recuperas energía y te mantienes alerta. Mientras duermes, se renuevan las células de tu cuerpo, se forman las defensas contra las enfermedades, etc. Si no duermes, estarás irritable, con mal carácter, con mayor dificultad para atender y concentrarte, y ello afectará tu rendimiento.
              Valora y respeta tu cuerpo. Para ello, cuida tu aseo personal, busca la oportunidad de consultar el estado de tu salud con algún médico o dentista y evita lo que te pueda lastimar; por ejemplo, las peleas. Asimismo, cuida tu integridad física al cruzar las pistas o carreteras y evita el consumo de sustancias que te puedan dañar, como el alcohol, el tabaco, las drogas, etc.
b)       Dimensión social
              Procura mantener relaciones armónicas con los miembros de tu familia.
              Trata de relacionarte con tus compañeros(as) de clase con un trato amable y tolerante.
              Busca amigos(as) con los cuales compartas gustos,e intereses y objetivos de bienestar.
              Observa qué actividades se promueven en tu localidad que pueden ayudarte a desarrollar un estilo de vida saludable. Evalúa los riesgos y las oportunidades que se presentan en ellas.
              Busca en tu localidad instituciones que ayudan a jóvenes e infórmate de todo aquello que necesites y desees saber. La información es un derecho y no existen temas prohibidos. Estar informado te ayudará a tomar mejores decisiones.
              Analiza la problemática de tu localidad, cuáles son sus principales problemas y necesidades, y piensa de qué manera puedes participar y contribuir a su desarrollo.
Existen instituciones que brindan apoyo a jóvenes emprendedores. Busca información y organízate con tus amigos(as). Puedes realizar actividades de ayuda social
c)        Dimensión psicológica
              Aprende a reconocer y expresar con tolerancia tus emociones, sentimientos y pensamientos.
              Busca tiempo para una recreación sana.
              Mantén una actitud positiva y optimista frente a la vida.
              Cuando te encuentres con estrés y preocupaciones, busca las maneras de relajarte. Puedes realizar ejercicios de relajación, cambiar de actividad, hacer deporte, salir a pasear, etc.
              Evita la violencia a tu alrededor, denuncíala y busca ayuda si es necesario.
              Aprende a buscar apoyo cuando lo necesites. Para ello, aprende a reconocer las situaciones que no puedes resolver por ti mismo(a).
              Aprende cosas nuevas, desarrolla tus habilidades y toma decisiones en las que te respetes y también respetes a los demás.
              Observa lo que te ofrece tu contexto local y regional para aprender. El Perú es un pais rico y variado. Tenemos zonas que históricamente han sido famosas en diversos quehaceres; por ejemplo, la orfebrería de Lambayeque, los telares cusqueños, la cerámica de Chulucanas, la guitarra ayacuchana, los helados de Carhuaz en Áncash, las orquídeas de Moyobamba en San Martín, etc.
              La paz y tranquilidad espiritual son básicas para mantener la salud física y mental.
d)       Dimensión espiritual
              Mantén una actitud de respeto, gentileza y armonía con las personas y la naturaleza.
              Establece relaciones interpersonales cercanas y afectuosas.
              Busca momentos para la reflexión personal.    Reconoce y valora las contribuciones de las demás personas a tu bienestar.
              Ayuda a los que te rodean, procura que se sientan valorados y cómodos contigo.
              Evita las presiones, los daños, trata de encontrar alternativas positivas a tus preocupaciones y problemas.

              Destina tiempo todos los días a estar en contacto con la naturaleza. Siéntate, por ejemplo, en silencio a observar una puesta de sol, a mirar las estrellas, a escuchar el ruido del mar o de un río, o sencillamente a oler el aroma de las flores. Eso te ayudará a disfrutar de la vida natural y te dará tranquilidad espiritual

viernes, 13 de noviembre de 2015

VIDA SALUDABLE

ESTILO DE VIDA SALUDABLE
                1.- Estilo de vida saludable.
La salud es el resultado de lo que cada persona hace para cuidarla y, por lo tanto, de las decisiones que se toman cada día respecto a cómo se quiere vivir. Un estilo de vida saludable es el conjunto de cosas que se hacen o se dejan de hacer para sentirse bien. Tiene que ver también con la manera de comunicarse con los demás y las actitudes frente a la vida y a los problemas. Por ejemplo, comer cereales, verduras, menestras y evitar muchas grasas o harinas, es parte del estilo de vida saludable.
Conversar, reír constantemente, respetar a las personas, también es un estilo de vida saludable.
Es importante tener un estilo de vida saludable que incluya una alimentación sana y ejercicios durante la adolescencia, ya que si estos hábitos se aprenden en esta etapa será más fácil conservarlos durante una vida adulta comprometida con el cuidado del ambiente. Un programa diario de ejercicios puede constituir una forma de compartir una actividad con familiares y amigos.
Durante la adolescencia es muy importante realizar ejercicios para fortalecer los músculos, especialmente los del abdomen y la espalda, y para prevenir malas posturas que con el tiempo pueden derivar en desviaciones de la columna vertebral, como la escoliosis, la cifosis y la hiperlordosis, esta última más frecuente en las mujeres.
Hacer ejercicios con regularidad es parte de un estilo de vida sano. Sin embargo, algunos chicos y chicas se exceden con los ejercicios y caen por debajo del peso normal. Si el ejercicio interfiere con la escuela y otras actividades habituales, debe ser cambiado por otro.
2.- Desarrollo de un estilo de vida saludable
Tener cuidado con lo que se come. Es importante lavar bien los alimentos que se van a comer, así como prepararlos en las mejores condiciones de higiene. También es recomendable hervir el agua y la leche. Además, se debe preferir el consumo de alimentos naturales que son más nutritivos y brindan la energía necesaria para el organismo. Esto ayudará a prevenir enfermedades.
Consumir productos conocidos y medicinas recetadas por el médico. Cuidar el cuerpo también consiste en evitar consumir productos que no sabemos de dónde proceden y evitar tomar medicamentos que no nos han sido recetados. Importa mucho que te informes del valor nutritivo de los productos, de su procedencia y de su fecha de vencimiento, así como evitar automedicarse o dejarse llevar por las recomendaciones o comentarios de personas, amigos o amigas, quienes suponen saber qué medicamentos o hierbas medicinales pueden aliviarte.
Cuidar el cuerpo de las enfermedades físicas. Esto supone también estar atentos y prevenidos.
Los virus y las bacterias están en el ambiente, por eso es imprescindible tomar precauciones que ayuden a evitar enfermedades.
Cuidar la salud mental y bienestar emocional. Además de la salud física, debemos tener en cuenta algunas precauciones o estrategias para gozar de una buena salud mental y bienestar emocional, es decir, aspectos tales como:
- Buena comunicación con los demás, que demuestre empatía, claridad, franqueza y disposición al diálogo.
- Evitar actitudes impulsivas, agresivas, que puedan lastimar a otros y a nosotros o nosotras mismas.
- Expresar libremente lo que sentimos, tristeza o alegría, miedo o cólera, sin dañar los sentimientos de los otros.
- Agradecer y disfrutar del cariño de tus padres y de otros a través de expresiones afectuosas de aceptación, así como mantener una actitud positiva.
- Tener momentos de diversión y de descanso.
Los estilos de vida saludable se pueden aprender. Este aprendizaje puede ser diverso, recuerda que el Perú es un país muy variado en culturas costeñas, andinas y amazónicas, en etnias, en lenguas, etc. Por eso, no existe un modelo único, ello dependerá del lugar en que se vive y de sus características: el clima, las costumbres alimenticias de la zona, la contaminación, la forma de organización, etc. Por tanto, es importante conocer algunas pautas para ir logrando poco a poco hábitos que te orienten hacia una vida saludable.
3. Relación que hay entre tener un estilo de vida saludable y el cuidado del ambiente
En el video que se vio al inicio de la sesión, se presentaron tres reglas para el aprovechamiento de los residuos sólidos: reducir, reutilizar y reciclar. Veamos cada una por separado:
- Reducir consiste en minimizar la cantidad de residuos sólidos, los impactos ambientales y los costos asociados a su manipulación.
- Reutilizar es la acción por la cual el residuo sólido, previa limpieza adecuada, es utilizado directamente para su función original o para alguna relacionada, sin adicionarle procesos de transformación.
- Reciclar consiste en aprovechar y transformar los residuos sólidos urbanos que se han recuperado, para la elaboración de nuevos productos. Por ejemplo, el plástico se puede transformar para hacer mangueras o bolsas para residuos o incluso juguetes; el papel para hacer bolsas de papel; etc.
Razones para reciclar y favorecer un estilo de vida saludable
- Reducir la contaminación del agua, suelo y aire.
- Disminuir la cantidad de desechos que llegan a los rellenos sanitarios.
- Tener una ciudad más organizada que permita un estilo de vida saludable para todos.
Al evitarse los efectos del manejo inadecuado de la basura, se evitan enfermedades infecciosas, respiratorias e intestinales y también la contaminación ambiental.
El reciclaje es útil porque disminuye la cantidad de desechos y el consumo de energía, de agua y de recursos naturales así como de materias primas. También disminuye la contaminación del agua y del aire.



LA RESILIENCIA

LA RESILIENCIA

A lo largo de tu vida tendrás que enfrentarte a algunas situaciones peligrosas que significarán poner en riesgo tu salud, tu estabilidad emocional o, tal vez, tu propia vida. En tercero, has aprendido lo que es la resiliencia y las capacidades y actitudes necesarias para lograrlo.
1.  ¿ES POSIBLE SALIR ADELANTE A PESAR DE LA ADVERSIDAD?
Por lo general, se piensa que vivir situaciones adversas como abuso, abandono, crecer en un ambiente de delincuencia y drogadicción, o con muchas tensiones diarias, inevitablemente condenan a las personas al fracaso escolar y a incursionar en conductas delictivas y de violencia que las conducen a una vida infeliz. Se entiende la resiliencia como la capacidad de una persona de hacer las cosas bien pese a las condiciones de vida adversas. Según Grotberg (1995), "es la capacidad humana para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y salir de ellas fortalecido o incluso transformado".
La investigación sobre resiliencia ofrece una mirada positiva y proactiva, pues brinda esperanzas al comprobar que muchas personas (tal vez la mayoría) pueden superar el estrés, los traumas y los "riesgos" que sufren en su vida. Asimismo, alienta a las personas que deben enfrentar riesgos a centrarse más en sus puntos fuertes que en los débiles, confirmando la potencialidad de esas fortalezas para alcanzar la resiliencia.
Ahora, como adolescente, con más frecuencia te das cuenta de quién eres, de tus fortalezas y debilidades, de las características de tu familia, del entorno social en el que te desenvuelves. Además, estás en la capacidad de fijar tus propias metas, de decidir lo que deseas para tu vida. Es muy probable que hayas experimentado situaciones adversas, pero eso no debe determinar que tu vida sea infeliz, porque puedes encontrar recursos que te ayuden a salir adelante, en ti mismo(a) o en las personas de tu entorno
Cuando se desarrollan estas características, se convierten en factores protectores internos para que las personas desarrollen la capacidad de sobreponerse a la adversidad. Tú también puedes desarrollarlas para que seas capaz de sobreponerte a cualquier adversidad o a las tensiones comunes de la vida.

1.        ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR LA RESILIENCIA
Como consecuencia de una serie de investigaciones, Henderson y Milstein (2003) proponen seis estrategias básicas para desarrollar las capacidades y actitudes que logran la resiliencia:
a)        Enriquecer las relaciones con otros. Significa fortalecer las relaciones con familiares, docentes y amigos en general, participando en diversas actividades escolares y extraescolares (deportivas, artísticas, de servi¬cio a favor a la comunidad, etc.). Estas relaciones deben basarse sobre todo en el amor, el respeto y la comprensión. Se ha demostrado que los estudiantes con fuertes lazos afectivos positivos incurren mucho menos en conductas de riesgo que los que carecen de ellos
b)        Tener límites claros y precisos. Ello implica tener normas de convivencia (y respetarlas) que ayuden a crear un ambiente armonioso que facilite las relaciones en el aula, la institución educativa y la familia. Asimismo, es importante que los estudiantes aprendan a respetar las normas locales y nacionales a fin de asumir sus responsabilidades ciudadanas.

c)        Desarrollar habilidades para la vida. Estas consisten en cooperar en actividades con sus compañeros(as), amigos(as), hermanos(as); aprender a resolver conflictos en forma creativa, siendo asertivos y poniendo en práctica sus habilidades comunicacionales. También implica adoptar decisiones oportunas y realistas frente a situaciones difíciles. Asimismo, se requiere aprender a manejar el estrés mediante técnicas de relajación, actividades al aire libre, recreación sana, entre otros recursos.
a)        Brindar y recibir afecto y apoyo. Implica sentirse aceptado y aceptar a los demás, respetando las características propias de cada uno. Asimismo, significa dar respaldo y aliento a los compañeros, amigos, familiares y, en general, a quien lo necesite. El afecto de los demás es la principal fuerza para enfrentar la adversidad.
b)        Establecer y transmitir expectativas elevadas. Es importante que las expectativas sean elevadas, pero, a la vez, realistas. Se debe tener la percepción de que uno(a) puede valorarse y tener confianza en sí mismo(a). Es necesario el reconocimiento de las fortalezas y las cualidades, así como de las debilidades. También es necesario tener claras las expectativas respecto a los estudios, las relaciones afectivas, el futuro, etc.
c)        Brindar oportunidades de participación significativa. Esto significa asumir responsabilidades en la familia, el aula, el colegio y la localidad, aprovechando las oportunidades para resolver problemas, tomar decisiones, planificar, fijar metas y ayudar a otros con entusiasmo