ESTILO DE VIDA SALUDABLE
1.- Estilo de vida saludable.
La salud es el resultado de lo que
cada persona hace para cuidarla y, por lo tanto, de las decisiones que se toman
cada día respecto a cómo se quiere vivir. Un estilo de vida saludable es el
conjunto de cosas que se hacen o se dejan de hacer para sentirse bien. Tiene
que ver también con la manera de comunicarse con los demás y las actitudes
frente a la vida y a los problemas. Por ejemplo, comer cereales, verduras,
menestras y evitar muchas grasas o harinas, es parte del estilo de vida
saludable.
Conversar, reír constantemente,
respetar a las personas, también es un estilo de vida saludable.
Es importante tener un estilo de
vida saludable que incluya una alimentación sana y ejercicios durante la
adolescencia, ya que si estos hábitos se aprenden en esta etapa será más fácil conservarlos
durante una vida adulta comprometida con el cuidado del ambiente. Un programa diario
de ejercicios puede constituir una forma de compartir una actividad con
familiares y amigos.
Durante la adolescencia es muy
importante realizar ejercicios para fortalecer los músculos, especialmente los
del abdomen y la espalda, y para prevenir malas posturas que con el tiempo pueden
derivar en desviaciones de la columna vertebral, como la escoliosis, la cifosis
y la hiperlordosis, esta última más frecuente en las mujeres.
Hacer ejercicios con regularidad es
parte de un estilo de vida sano. Sin embargo, algunos chicos y chicas se
exceden con los ejercicios y caen por debajo del peso normal. Si el ejercicio
interfiere con la escuela y otras actividades habituales, debe ser cambiado por
otro.
2.- Desarrollo de un estilo de vida
saludable
Tener cuidado con lo que se come. Es
importante lavar bien los alimentos que se van a comer, así como prepararlos en
las mejores condiciones de higiene. También es recomendable hervir el agua y la
leche. Además, se debe preferir el consumo de alimentos naturales que son más
nutritivos y brindan la energía necesaria para el organismo. Esto ayudará a
prevenir enfermedades.
Consumir productos conocidos y
medicinas recetadas por el médico. Cuidar el cuerpo también consiste en evitar
consumir productos que no sabemos de dónde proceden y evitar tomar medicamentos
que no nos han sido recetados. Importa mucho que te informes del valor
nutritivo de los productos, de su procedencia y de su fecha de vencimiento, así
como evitar automedicarse o dejarse llevar por las recomendaciones o
comentarios de personas, amigos o amigas, quienes suponen saber qué
medicamentos o hierbas medicinales pueden aliviarte.
Cuidar el cuerpo de las enfermedades
físicas. Esto supone también estar atentos y prevenidos.
Los virus y las bacterias están en
el ambiente, por eso es imprescindible tomar precauciones que ayuden a evitar
enfermedades.
Cuidar la salud mental y bienestar
emocional. Además de la salud física, debemos tener en cuenta algunas
precauciones o estrategias para gozar de una buena salud mental y bienestar emocional,
es decir, aspectos tales como:
- Buena comunicación con los demás, que
demuestre empatía, claridad, franqueza y disposición al diálogo.
- Evitar actitudes impulsivas,
agresivas, que puedan lastimar a otros y a nosotros o nosotras mismas.
- Expresar libremente lo que
sentimos, tristeza o alegría, miedo o cólera, sin dañar los sentimientos de los
otros.
- Agradecer y disfrutar del cariño
de tus padres y de otros a través de expresiones afectuosas de aceptación, así
como mantener una actitud positiva.
- Tener momentos de diversión y de
descanso.
Los estilos de vida saludable se
pueden aprender. Este aprendizaje puede ser diverso, recuerda que el Perú es un
país muy variado en culturas costeñas, andinas y amazónicas, en etnias, en lenguas,
etc. Por eso, no existe un modelo único, ello dependerá del lugar en que se
vive y de sus características: el clima, las costumbres alimenticias de la zona,
la contaminación, la forma de organización, etc. Por tanto, es importante
conocer algunas pautas para ir logrando poco a poco hábitos que te orienten
hacia una vida saludable.
3. Relación que hay entre tener un
estilo de vida saludable y el cuidado del ambiente
En el video que se vio al inicio de
la sesión, se presentaron tres reglas para el aprovechamiento de los residuos
sólidos: reducir, reutilizar y reciclar. Veamos cada una por separado:
- Reducir consiste en minimizar la
cantidad de residuos sólidos, los impactos ambientales y los costos asociados a
su manipulación.
- Reutilizar es la acción por la
cual el residuo sólido, previa limpieza adecuada, es utilizado directamente
para su función original o para alguna relacionada, sin adicionarle procesos de
transformación.
- Reciclar consiste en aprovechar y
transformar los residuos sólidos urbanos que se han recuperado, para la
elaboración de nuevos productos. Por ejemplo, el plástico se puede transformar
para hacer mangueras o bolsas para residuos o incluso juguetes; el papel para hacer
bolsas de papel; etc.
Razones para reciclar y favorecer un
estilo de vida saludable
- Reducir la contaminación del agua,
suelo y aire.
- Disminuir la cantidad de desechos
que llegan a los rellenos sanitarios.
- Tener una ciudad más organizada
que permita un estilo de vida saludable para todos.
Al evitarse los efectos del manejo
inadecuado de la basura, se evitan enfermedades infecciosas, respiratorias e
intestinales y también la contaminación ambiental.
El reciclaje es útil porque
disminuye la cantidad de desechos y el consumo de energía, de agua y de
recursos naturales así como de materias primas. También disminuye la
contaminación del agua y del aire.

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