lunes, 16 de noviembre de 2015

CONDUCTAS DE RIESGO EN LA ALIMENTACIÓN

CONDUCTAS DE RIESGO EN LA ALIMENTACIÓN
La adolescencia es uno de los momentos de la vida donde se hacen más evidentes ciertos cambios que requieren una respuesta personal, consciente y responsable. Se va conformando la identidad, se amplía el campo de las relaciones interpersonales y se van construyendo ideas respecto de "cómo somos y cómo nos ve el mundo", aspectos que se traducen en los valores, decisiones y comportamientos diarios.
Un punto importante de este desarrollo es la maduración física que tiene lugar durante estos años. Los cambios corporales del adolescente hacen que este centre su atención y preocupación en ellos y dedique un tiempo mayor al cuidado físico y a la imagen personal. La nueva imagen corporal marcará, en muchos casos, las relaciones con los compañeros de ambos sexos. La imagen y la percepción del cuerpo contribuyen a la valoración de ti mismo(a)
En la actualidad, a nivel mundial se puede observar una creciente preocupación por el aspecto físico, principalmente en la población adolescente urbana comprendida entre los 13 y los 18 años. Este aumento del cuidado de la imagen externa y el deseo de tener cuerpos esbeltos se debe, entre otros factores, a la influencia de los medios de comunicación, especialmente de la televisión e Internet con los distintos tipos de redes sociales. Algunas veces, ello provoca que el adolescente asuma decisiones riesgosas sobre sus hábitos alimenticios y se desencadene un cuadro clínico conocido como "trastorno o desorden alimentario", el mismo que trae consigo numerosas consecuencias físicas y emocionales que, en casos extremos, pueden llevar hasta a la muerte.
¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS O DESÓRDENES ALIMENTARIOS?
La preocupación por el peso y la figura está en la mente de casi todas las personas, independientemente de su edad. Esto, no obstante, no significa que todos tengan un desorden alimentario. El desorden alimentario existe cuando la preocupación por la comida y el peso se vuelven el centro de la vida de una persona. Así, el trabajo, los estudios, las actividades cotidianas y la experiencia de sentirse bien emocionalmente están determinados por lo que se comió o no se comió, o por los kilos que marca la balanza.
La persona que padece un desorden de la alimentación puede comer, no porque realmente esté con hambre, sino porque de esa manera bloquea momentáneamente sentimientos dolorosos, calma la ansiedad y baja su tensión. Puede también dejar de comer, no porque se sienta llena, sino porque de esta manera siente que ejerce control sobre sí misma. Esta necesidad, generalmente, va unida a la sensación de no ser capaz de tomar las riendas de la propia vida o de no poder decidir, desde cosas muy simples y cotidianas hasta metas personales y un proyecto de vida.
En algunas situaciones, los adolescentes se perciben incapaces de cumplir con ciertas exigencias o expectativas de su medio, ya sea generadas por sus padres u otras situaciones sociales. Pensarse y/o sentirse "incapaz" de controlar y responder a tales situaciones puede ser lo que desencadena un trastorno de la alimentación.
Actualmente, se hace cada vez más frecuente, especialmente en zonas urbanas de nuestro país, la aparición de dos tipos de desórdenes alimentarios: la anorexia y la bulimia.
La anorexia
Se caracteriza porque quienes la padecen casi no comen, para mantener un peso por debajo del ideal para su talla. Tienen miedo de subir algunos kilos y se ven gordas a pesar de estar muy delgadas. Este mal puede iniciarse en la adolescencia o incluso antes. El 90 % de personas afectadas son mujeres.
La bulimia
Se le reconoce usualmente por los llamados "atracones", es decir, se ingieren grandes cantidades de comida en un corto periodo de tiempo. El atracón es seguido por un intento de librarse de la comida y las consecuentes calorías, a través de lo que se conoce se conoce como "purga". En algunos casos, aunque no haya ocurrido el atracón, la persona siente la necesidad de deshacerse de lo que ha comido. Al hablar de purga nos referimos a provocarse vómito y también al uso de laxantes, diuréticos, al ejercicio extremo o a cualquier otro comportamiento que tenga la intención clara de eliminar lo ingerido.
El peso no es un criterio para decir a simple vista que alguien tiene un trastorno de la alimentación. Las personas bulímicas, por lo general, tienen unos kilos de más o unos kilos de menos. No obstante, a diferencia de las anoréxicas, se encuentran dentro del rango normal del peso
Factores que predisponen a estos trastornos
Entre los más importantes factores de riesgo señalados por algunos estudios, se encuentran:
              Exigencias autoimpuestas muy altas.
              Inseguridad personal.
              Valoración personal dependiente de las apreciaciones ajenas.
              Baja autoestima.
              Estado de ánimo depresivo.
              Sexo femenino.
              Edad entre los 14 y los 18 años.

El someterse a dietas extremas, sin ningún control médico, constituye indudablemente una conducta de riesgo.
Trastornos alimentarios

sábado, 14 de noviembre de 2015

¿QUE QUIERE DECIR EL INFORME DE LA OMS?

¿QUE QUIERE DECIR EL INFORME DE LA OMS?
La carne procesada es cancerígena para los humanos y la carne roja “probablemente” también lo es. Esto es lo que asegura un informe publicado por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, una agencia que depende de la OMS.
Sabine Rohrmann es profesora en la Universidad de Zúrich.
“En primer lugar, la carne procesada contiene, como la carne roja en general, mucho hierro. El hierro es un nutriente muy importante para nosotros pero, en grandes cantidades, es absorbido por el cuerpo humano y eso puede dañar nuestro ADN. Éste es uno de los puntos en común que tienen la carne roja y la carne procesada. Pero también debemos tener en cuenta los coadyuvantes de procesado para la carne y las salchichas, como por ejemplo la mezcla de nitrito y sal que se añade. Los llamados compuestos N-nitroso, sobre todo combinados con el hierro, también pueden provocar daños en el ADN”, explica Rohrmann.
Según los expertos de la OMS, cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%. ¿Debemos tener en cuenta este dato en nuestra dieta?
“Por supuesto que no todas las personas que comen a diario una salchicha con pan acabarán padeciendo cáncer de colon, como tampoco todos los fumadores acabarán sufriendo un cáncer de pulmón. Sin embargo, aquellas personas que coman salchichas todos los días, es decir, de manera muy frecuente, corren un riesgo mayor de padecer un cáncer de colon”, afirma.
Para realizar este informe, los expertos de la OMS analizaron más de 800 estudios que investigaron asociaciones para más de una docena de tipos de cáncer con el consumo de carne roja y de carne procesada en muchos países con dietas diversas.
La OMS sostiene que la decisión de la IARC de incluir las carnes procesadas en su lista de sustancias causantes de cáncer, va en la línea del informe de la OMS del año 2002 llamado Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas, en el que se aconsejaba un consumo moderado de carne en conserva para reducir el riesgo de cáncer. La última revisión de la IARC, explica la OMS, "no pide a la gente que deje de comer carne procesada, pero sí indica que reducir el consumo de estos productos puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal".

INFORME DE LA OMS SOBRE EL COMSUMO DE CARNE ROJA Y CARNE PROCESADA

El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer evalúa el consumo de la carne roja y de la carne procesada

Comunicado de prensa del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer
26 DE OCTUBRE DE 2015 | LYON - El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), el órgano de la Organización Mundial de la Salud (OMS) especializado en el cáncer, ha evaluado la carcinogenicidad del consumo de carne roja y de carne procesada.

Carne roja

Después de una revisión exhaustiva de la literatura científica acumulada, un Grupo de Trabajo de 22 expertos de 10 países, convocados por el Programa de Monografías del CIIC, clasificó el consumo de carne roja como probablemente carcinógeno para los humanos (Grupo 2A), basado en evidencia limitada de que el consumo de carne roja causa cáncer en los humanos y fuerte evidencia mecanicista apoyando un efecto carcinógeno.
Esta asociación se observó principalmente con el cáncer colorrectal, pero también se han visto asociaciones con el cáncer de páncreas y el cáncer de próstata.

Carne procesada

La carne procesada se clasificó como carcinógena para los humanos (Grupo 1), basada en evidencia suficiente en humanos de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal.

Consumo de la carne y sus efectos

El consumo de la carne varía mucho entre los países, desde un pequeño porcentaje hasta un 100% de las personas que comen carne roja, dependiendo del país, y proporciones algo más bajas en el consumo de carnes procesadas.
Los expertos concluyeron que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.
“Para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida”, dijo el doctor Kurt Straif, Jefe del Programa de Monografías del CIIC. “En vista del gran número de personas que consumen carne procesada, el impacto global sobre la incidencia del cáncer es de importancia para la salud pública”, añadió.
El Grupo de Trabajo del CIIC consideró más de 800 estudios que investigaron asociaciones para más de una docena de tipos de cáncer con el consumo de carne roja y de carne procesada en muchos países y poblaciones con dietas diversas. La evidencia más influyente provino de grandes estudios de cohorte prospectivos realizados en los últimos 20 años.

Salud pública

“Estos hallazgos apoyan aún más las actuales recomendaciones de salud pública acerca de limitar el consumo de carne”, dijo el doctor Christopher Wild, director del CIIC. "Al mismo tiempo, la carne roja tiene un valor nutricional. Por lo tanto, estos resultados son importantes para permitir a los gobiernos y a las agencias reguladoras internacionales realizar evaluaciones de riesgo, a fin de balancear los riesgos y beneficios de consumir carne roja y carne procesada, y poder brindar las mejores recomendaciones dietéticas posibles”, indicó.

Nota para los redactores:

Carne roja se refiere a todos los tipos de carne muscular de mamíferos, tales como la carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo o cabra.
Carne procesada se refiere a la carne que se ha transformado a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. La mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos tales como la sangre.
Ejemplos de carnes procesadas incluyen frankfurters (perros calientes/hot dogs/salchichas), jamón, salchichas, carne en conserva (corned beef), y cecina o carne seca, así como carne en lata, y las preparaciones y salsas a base de carne.
Un resumen de las evaluaciones finales está disponible en línea en The Lancet Oncology, y las evaluaciones en detalles se publicarán como Volumen 114 de las Monografías del CIIC.
El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) forma parte de la Organización Mundial de la Salud. Su misión es coordinar y realizar investigaciones sobre las causas del cáncer en humanos, los mecanismos de la carcinogénesis, y desarrollar estrategias científicas para el control del cáncer. El Centro está involucrado en la investigación epidemiológica y la investigación de laboratorio, y en la diseminación de información científica a través de publicaciones, reuniones, cursos y becas.

Organizador visual de la vida saludable


VIDA SALUDABLE II

ESTILO DE VIDA SALUDABLE
La adolescencia es una etapa importante y oportuna para ir construyendo el estilo o la forma de vida que quieres para ti, pues en estos años tomarás muchas decisiones importantes para tu presente y tu futuro.
1.- ESTILOS DE VIDA
Cuando hablamos de estilos de vida, nos referimos a la manera general de vivir, es decir, a los comportamientos de las personas en su vida cotidiana. A lo largo de los años, vamos construyendo estas formas de vivir con las acciones que realizamos cotidianamente, las cuales con el tiempo se convierten en patrones de conducta.
Estos patrones se van reproduciendo casi de manera automática y son difíciles de cambiar. Por ejemplo: cuando se es pequeño, por lo general, nos mandan a lavarnos los dientes; y más adelante lo hacemos automáticamente al levantarnos, luego de cada comida y antes de acostarnos. Posteriormente, este y otros hábitos similares pueden ser parte de un estilo personal de cuidado del cuerpo y la salud.
2. ESTILO DE VIDA SALUDABLE
Algunos estilos de vida pueden ser saludables y otros no. Serán saludables en tanto contribuyan al bienestar de todos los aspectos del ser humano, es decir, promuevan la salud física, mental, emo¬cional y espiritual, todo lo cual favorece el desarrollo de mejores niveles de vida. A veces se piensa que solo las personas mayores deben preocuparse por mantener un estilo de vida saludable, ya que de modo erróneo se la asocia únicamente con el cuidado de la salud física. Sin embargo, un estilo de vida de este tipo va más allá, pues considera el desarrollo de todas las dimensiones de la persona y su equilibrio para mejorar la calidad de nuestra existencia.
¿Te has puesto a pensar en cuál es el estilo de vida que deseas para ti?
Deberías hacerlo, pues tienes el derecho a decidir de qué modo quieres vivir. Por ello, debes contar con toda la información necesaria para, llegado el momento, tomar las mejores decisiones. En esta tarea, la educación juega un papel muy importante, pues constituye uno de los principales factores de promoción de un estilo de vida saludable. Esto lo hace proponiendo espacios y oportunidades que te permitirán ir desarrollando las habilidades necesarias para que tú y tu familia puedan lograr mejores niveles de calidad de vida.
3. ESTILO DE VIDA SALUDABLE Y DIMENSIONES DE TU VIDA
Un estilo de vida saludable requiere que atiendas todas las dimensiones de tu vida:
a)       Dimensión física
              Cuida tu alimentación y trata de que sea balanceada. En nuestro país hay diversidad de productos que están siendo valorados a nivel mundial. Por ejemplo, la maca, el yacón, la quihuicha, el camu-camu, la quinua, la arracacha, el aguaymanto, etc.
              Haz deporte, pues te ayudará a fortalecer tu aparato músculo-esquelético, a tener energía, a evitar el sobrepeso y a mantenerte activo(a) y alerta. Además, te ayudará a descargar tensiones y estrés. Recuerda que el estrés es uno de los factores que contribuyen a la aparición del acné.
              Cuida tus horas de sueño y descanso. Es necesario que duermas entre ocho y diez horas en la noche. Al dormir bien, recuperas energía y te mantienes alerta. Mientras duermes, se renuevan las células de tu cuerpo, se forman las defensas contra las enfermedades, etc. Si no duermes, estarás irritable, con mal carácter, con mayor dificultad para atender y concentrarte, y ello afectará tu rendimiento.
              Valora y respeta tu cuerpo. Para ello, cuida tu aseo personal, busca la oportunidad de consultar el estado de tu salud con algún médico o dentista y evita lo que te pueda lastimar; por ejemplo, las peleas. Asimismo, cuida tu integridad física al cruzar las pistas o carreteras y evita el consumo de sustancias que te puedan dañar, como el alcohol, el tabaco, las drogas, etc.
b)       Dimensión social
              Procura mantener relaciones armónicas con los miembros de tu familia.
              Trata de relacionarte con tus compañeros(as) de clase con un trato amable y tolerante.
              Busca amigos(as) con los cuales compartas gustos,e intereses y objetivos de bienestar.
              Observa qué actividades se promueven en tu localidad que pueden ayudarte a desarrollar un estilo de vida saludable. Evalúa los riesgos y las oportunidades que se presentan en ellas.
              Busca en tu localidad instituciones que ayudan a jóvenes e infórmate de todo aquello que necesites y desees saber. La información es un derecho y no existen temas prohibidos. Estar informado te ayudará a tomar mejores decisiones.
              Analiza la problemática de tu localidad, cuáles son sus principales problemas y necesidades, y piensa de qué manera puedes participar y contribuir a su desarrollo.
Existen instituciones que brindan apoyo a jóvenes emprendedores. Busca información y organízate con tus amigos(as). Puedes realizar actividades de ayuda social
c)        Dimensión psicológica
              Aprende a reconocer y expresar con tolerancia tus emociones, sentimientos y pensamientos.
              Busca tiempo para una recreación sana.
              Mantén una actitud positiva y optimista frente a la vida.
              Cuando te encuentres con estrés y preocupaciones, busca las maneras de relajarte. Puedes realizar ejercicios de relajación, cambiar de actividad, hacer deporte, salir a pasear, etc.
              Evita la violencia a tu alrededor, denuncíala y busca ayuda si es necesario.
              Aprende a buscar apoyo cuando lo necesites. Para ello, aprende a reconocer las situaciones que no puedes resolver por ti mismo(a).
              Aprende cosas nuevas, desarrolla tus habilidades y toma decisiones en las que te respetes y también respetes a los demás.
              Observa lo que te ofrece tu contexto local y regional para aprender. El Perú es un pais rico y variado. Tenemos zonas que históricamente han sido famosas en diversos quehaceres; por ejemplo, la orfebrería de Lambayeque, los telares cusqueños, la cerámica de Chulucanas, la guitarra ayacuchana, los helados de Carhuaz en Áncash, las orquídeas de Moyobamba en San Martín, etc.
              La paz y tranquilidad espiritual son básicas para mantener la salud física y mental.
d)       Dimensión espiritual
              Mantén una actitud de respeto, gentileza y armonía con las personas y la naturaleza.
              Establece relaciones interpersonales cercanas y afectuosas.
              Busca momentos para la reflexión personal.    Reconoce y valora las contribuciones de las demás personas a tu bienestar.
              Ayuda a los que te rodean, procura que se sientan valorados y cómodos contigo.
              Evita las presiones, los daños, trata de encontrar alternativas positivas a tus preocupaciones y problemas.

              Destina tiempo todos los días a estar en contacto con la naturaleza. Siéntate, por ejemplo, en silencio a observar una puesta de sol, a mirar las estrellas, a escuchar el ruido del mar o de un río, o sencillamente a oler el aroma de las flores. Eso te ayudará a disfrutar de la vida natural y te dará tranquilidad espiritual

viernes, 13 de noviembre de 2015

VIDA SALUDABLE

ESTILO DE VIDA SALUDABLE
                1.- Estilo de vida saludable.
La salud es el resultado de lo que cada persona hace para cuidarla y, por lo tanto, de las decisiones que se toman cada día respecto a cómo se quiere vivir. Un estilo de vida saludable es el conjunto de cosas que se hacen o se dejan de hacer para sentirse bien. Tiene que ver también con la manera de comunicarse con los demás y las actitudes frente a la vida y a los problemas. Por ejemplo, comer cereales, verduras, menestras y evitar muchas grasas o harinas, es parte del estilo de vida saludable.
Conversar, reír constantemente, respetar a las personas, también es un estilo de vida saludable.
Es importante tener un estilo de vida saludable que incluya una alimentación sana y ejercicios durante la adolescencia, ya que si estos hábitos se aprenden en esta etapa será más fácil conservarlos durante una vida adulta comprometida con el cuidado del ambiente. Un programa diario de ejercicios puede constituir una forma de compartir una actividad con familiares y amigos.
Durante la adolescencia es muy importante realizar ejercicios para fortalecer los músculos, especialmente los del abdomen y la espalda, y para prevenir malas posturas que con el tiempo pueden derivar en desviaciones de la columna vertebral, como la escoliosis, la cifosis y la hiperlordosis, esta última más frecuente en las mujeres.
Hacer ejercicios con regularidad es parte de un estilo de vida sano. Sin embargo, algunos chicos y chicas se exceden con los ejercicios y caen por debajo del peso normal. Si el ejercicio interfiere con la escuela y otras actividades habituales, debe ser cambiado por otro.
2.- Desarrollo de un estilo de vida saludable
Tener cuidado con lo que se come. Es importante lavar bien los alimentos que se van a comer, así como prepararlos en las mejores condiciones de higiene. También es recomendable hervir el agua y la leche. Además, se debe preferir el consumo de alimentos naturales que son más nutritivos y brindan la energía necesaria para el organismo. Esto ayudará a prevenir enfermedades.
Consumir productos conocidos y medicinas recetadas por el médico. Cuidar el cuerpo también consiste en evitar consumir productos que no sabemos de dónde proceden y evitar tomar medicamentos que no nos han sido recetados. Importa mucho que te informes del valor nutritivo de los productos, de su procedencia y de su fecha de vencimiento, así como evitar automedicarse o dejarse llevar por las recomendaciones o comentarios de personas, amigos o amigas, quienes suponen saber qué medicamentos o hierbas medicinales pueden aliviarte.
Cuidar el cuerpo de las enfermedades físicas. Esto supone también estar atentos y prevenidos.
Los virus y las bacterias están en el ambiente, por eso es imprescindible tomar precauciones que ayuden a evitar enfermedades.
Cuidar la salud mental y bienestar emocional. Además de la salud física, debemos tener en cuenta algunas precauciones o estrategias para gozar de una buena salud mental y bienestar emocional, es decir, aspectos tales como:
- Buena comunicación con los demás, que demuestre empatía, claridad, franqueza y disposición al diálogo.
- Evitar actitudes impulsivas, agresivas, que puedan lastimar a otros y a nosotros o nosotras mismas.
- Expresar libremente lo que sentimos, tristeza o alegría, miedo o cólera, sin dañar los sentimientos de los otros.
- Agradecer y disfrutar del cariño de tus padres y de otros a través de expresiones afectuosas de aceptación, así como mantener una actitud positiva.
- Tener momentos de diversión y de descanso.
Los estilos de vida saludable se pueden aprender. Este aprendizaje puede ser diverso, recuerda que el Perú es un país muy variado en culturas costeñas, andinas y amazónicas, en etnias, en lenguas, etc. Por eso, no existe un modelo único, ello dependerá del lugar en que se vive y de sus características: el clima, las costumbres alimenticias de la zona, la contaminación, la forma de organización, etc. Por tanto, es importante conocer algunas pautas para ir logrando poco a poco hábitos que te orienten hacia una vida saludable.
3. Relación que hay entre tener un estilo de vida saludable y el cuidado del ambiente
En el video que se vio al inicio de la sesión, se presentaron tres reglas para el aprovechamiento de los residuos sólidos: reducir, reutilizar y reciclar. Veamos cada una por separado:
- Reducir consiste en minimizar la cantidad de residuos sólidos, los impactos ambientales y los costos asociados a su manipulación.
- Reutilizar es la acción por la cual el residuo sólido, previa limpieza adecuada, es utilizado directamente para su función original o para alguna relacionada, sin adicionarle procesos de transformación.
- Reciclar consiste en aprovechar y transformar los residuos sólidos urbanos que se han recuperado, para la elaboración de nuevos productos. Por ejemplo, el plástico se puede transformar para hacer mangueras o bolsas para residuos o incluso juguetes; el papel para hacer bolsas de papel; etc.
Razones para reciclar y favorecer un estilo de vida saludable
- Reducir la contaminación del agua, suelo y aire.
- Disminuir la cantidad de desechos que llegan a los rellenos sanitarios.
- Tener una ciudad más organizada que permita un estilo de vida saludable para todos.
Al evitarse los efectos del manejo inadecuado de la basura, se evitan enfermedades infecciosas, respiratorias e intestinales y también la contaminación ambiental.
El reciclaje es útil porque disminuye la cantidad de desechos y el consumo de energía, de agua y de recursos naturales así como de materias primas. También disminuye la contaminación del agua y del aire.



LA RESILIENCIA

LA RESILIENCIA

A lo largo de tu vida tendrás que enfrentarte a algunas situaciones peligrosas que significarán poner en riesgo tu salud, tu estabilidad emocional o, tal vez, tu propia vida. En tercero, has aprendido lo que es la resiliencia y las capacidades y actitudes necesarias para lograrlo.
1.  ¿ES POSIBLE SALIR ADELANTE A PESAR DE LA ADVERSIDAD?
Por lo general, se piensa que vivir situaciones adversas como abuso, abandono, crecer en un ambiente de delincuencia y drogadicción, o con muchas tensiones diarias, inevitablemente condenan a las personas al fracaso escolar y a incursionar en conductas delictivas y de violencia que las conducen a una vida infeliz. Se entiende la resiliencia como la capacidad de una persona de hacer las cosas bien pese a las condiciones de vida adversas. Según Grotberg (1995), "es la capacidad humana para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y salir de ellas fortalecido o incluso transformado".
La investigación sobre resiliencia ofrece una mirada positiva y proactiva, pues brinda esperanzas al comprobar que muchas personas (tal vez la mayoría) pueden superar el estrés, los traumas y los "riesgos" que sufren en su vida. Asimismo, alienta a las personas que deben enfrentar riesgos a centrarse más en sus puntos fuertes que en los débiles, confirmando la potencialidad de esas fortalezas para alcanzar la resiliencia.
Ahora, como adolescente, con más frecuencia te das cuenta de quién eres, de tus fortalezas y debilidades, de las características de tu familia, del entorno social en el que te desenvuelves. Además, estás en la capacidad de fijar tus propias metas, de decidir lo que deseas para tu vida. Es muy probable que hayas experimentado situaciones adversas, pero eso no debe determinar que tu vida sea infeliz, porque puedes encontrar recursos que te ayuden a salir adelante, en ti mismo(a) o en las personas de tu entorno
Cuando se desarrollan estas características, se convierten en factores protectores internos para que las personas desarrollen la capacidad de sobreponerse a la adversidad. Tú también puedes desarrollarlas para que seas capaz de sobreponerte a cualquier adversidad o a las tensiones comunes de la vida.

1.        ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR LA RESILIENCIA
Como consecuencia de una serie de investigaciones, Henderson y Milstein (2003) proponen seis estrategias básicas para desarrollar las capacidades y actitudes que logran la resiliencia:
a)        Enriquecer las relaciones con otros. Significa fortalecer las relaciones con familiares, docentes y amigos en general, participando en diversas actividades escolares y extraescolares (deportivas, artísticas, de servi¬cio a favor a la comunidad, etc.). Estas relaciones deben basarse sobre todo en el amor, el respeto y la comprensión. Se ha demostrado que los estudiantes con fuertes lazos afectivos positivos incurren mucho menos en conductas de riesgo que los que carecen de ellos
b)        Tener límites claros y precisos. Ello implica tener normas de convivencia (y respetarlas) que ayuden a crear un ambiente armonioso que facilite las relaciones en el aula, la institución educativa y la familia. Asimismo, es importante que los estudiantes aprendan a respetar las normas locales y nacionales a fin de asumir sus responsabilidades ciudadanas.

c)        Desarrollar habilidades para la vida. Estas consisten en cooperar en actividades con sus compañeros(as), amigos(as), hermanos(as); aprender a resolver conflictos en forma creativa, siendo asertivos y poniendo en práctica sus habilidades comunicacionales. También implica adoptar decisiones oportunas y realistas frente a situaciones difíciles. Asimismo, se requiere aprender a manejar el estrés mediante técnicas de relajación, actividades al aire libre, recreación sana, entre otros recursos.
a)        Brindar y recibir afecto y apoyo. Implica sentirse aceptado y aceptar a los demás, respetando las características propias de cada uno. Asimismo, significa dar respaldo y aliento a los compañeros, amigos, familiares y, en general, a quien lo necesite. El afecto de los demás es la principal fuerza para enfrentar la adversidad.
b)        Establecer y transmitir expectativas elevadas. Es importante que las expectativas sean elevadas, pero, a la vez, realistas. Se debe tener la percepción de que uno(a) puede valorarse y tener confianza en sí mismo(a). Es necesario el reconocimiento de las fortalezas y las cualidades, así como de las debilidades. También es necesario tener claras las expectativas respecto a los estudios, las relaciones afectivas, el futuro, etc.
c)        Brindar oportunidades de participación significativa. Esto significa asumir responsabilidades en la familia, el aula, el colegio y la localidad, aprovechando las oportunidades para resolver problemas, tomar decisiones, planificar, fijar metas y ayudar a otros con entusiasmo