LA RESILIENCIA
A lo largo de tu vida tendrás que enfrentarte a algunas situaciones
peligrosas que significarán poner en riesgo tu salud, tu estabilidad emocional
o, tal vez, tu propia vida. En tercero, has aprendido lo que es la resiliencia
y las capacidades y actitudes necesarias para lograrlo.
1. ¿ES POSIBLE SALIR ADELANTE A PESAR DE LA
ADVERSIDAD?
Por lo general, se piensa que vivir situaciones adversas
como abuso, abandono, crecer en un ambiente de delincuencia y drogadicción, o
con muchas tensiones diarias, inevitablemente condenan a las personas al
fracaso escolar y a incursionar en conductas delictivas y de violencia que las
conducen a una vida infeliz. Se entiende la resiliencia como la capacidad de
una persona de hacer las cosas bien pese a las condiciones de vida adversas.
Según Grotberg (1995), "es la capacidad humana para hacer frente a las
adversidades de la vida, superarlas y salir de ellas fortalecido o incluso
transformado".
La investigación sobre resiliencia ofrece una mirada
positiva y proactiva, pues brinda esperanzas al comprobar que muchas personas
(tal vez la mayoría) pueden superar el estrés, los traumas y los
"riesgos" que sufren en su vida. Asimismo, alienta a las personas que
deben enfrentar riesgos a centrarse más en sus puntos fuertes que en los débiles,
confirmando la potencialidad de esas fortalezas para alcanzar la resiliencia.
Ahora, como adolescente, con más frecuencia te das cuenta de
quién eres, de tus fortalezas y debilidades, de las características de tu
familia, del entorno social en el que te desenvuelves. Además, estás en la
capacidad de fijar tus propias metas, de decidir lo que deseas para tu vida. Es
muy probable que hayas experimentado situaciones adversas, pero eso no debe
determinar que tu vida sea infeliz, porque puedes encontrar recursos que te
ayuden a salir adelante, en ti mismo(a) o en las personas de tu entorno
Cuando se desarrollan estas características, se convierten
en factores protectores internos para que las personas desarrollen la capacidad
de sobreponerse a la adversidad. Tú también puedes desarrollarlas para que seas
capaz de sobreponerte a cualquier adversidad o a las tensiones comunes de la
vida.
1.
ESTRATEGIAS
PARA DESARROLLAR LA RESILIENCIA
Como consecuencia de una serie de investigaciones, Henderson
y Milstein (2003) proponen seis estrategias básicas para desarrollar las
capacidades y actitudes que logran la resiliencia:
a)
Enriquecer las relaciones
con otros. Significa fortalecer las relaciones con familiares, docentes y
amigos en general, participando en diversas actividades escolares y
extraescolares (deportivas, artísticas, de servi¬cio a favor a la comunidad,
etc.). Estas relaciones deben basarse sobre todo en el amor, el respeto y la
comprensión. Se ha demostrado que los estudiantes con fuertes lazos afectivos
positivos incurren mucho menos en conductas de riesgo que los que carecen de
ellos
b)
Tener límites claros y
precisos. Ello implica tener normas de convivencia (y respetarlas) que ayuden a
crear un ambiente armonioso que facilite las relaciones en el aula, la
institución educativa y la familia. Asimismo, es importante que los estudiantes
aprendan a respetar las normas locales y nacionales a fin de asumir sus
responsabilidades ciudadanas.
c)
Desarrollar habilidades
para la vida. Estas consisten en cooperar en actividades con sus
compañeros(as), amigos(as), hermanos(as); aprender a resolver conflictos en
forma creativa, siendo asertivos y poniendo en práctica sus habilidades
comunicacionales. También implica adoptar decisiones oportunas y realistas
frente a situaciones difíciles. Asimismo, se requiere aprender a manejar el
estrés mediante técnicas de relajación, actividades al aire libre, recreación
sana, entre otros recursos.
a)
Brindar y recibir afecto y
apoyo. Implica sentirse aceptado y aceptar a los demás, respetando las
características propias de cada uno. Asimismo, significa dar respaldo y aliento
a los compañeros, amigos, familiares y, en general, a quien lo necesite. El
afecto de los demás es la principal fuerza para enfrentar la adversidad.
b)
Establecer y transmitir
expectativas elevadas. Es importante que las expectativas sean elevadas, pero,
a la vez, realistas. Se debe tener la percepción de que uno(a) puede valorarse
y tener confianza en sí mismo(a). Es necesario el reconocimiento de las
fortalezas y las cualidades, así como de las debilidades. También es necesario
tener claras las expectativas respecto a los estudios, las relaciones
afectivas, el futuro, etc.
c)
Brindar oportunidades de
participación significativa. Esto significa asumir responsabilidades en la familia,
el aula, el colegio y la localidad, aprovechando las oportunidades para
resolver problemas, tomar decisiones, planificar, fijar metas y ayudar a otros
con entusiasmo
No hay comentarios:
Publicar un comentario