Mostrando entradas con la etiqueta adversidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adversidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de noviembre de 2015

LA RESILIENCIA

LA RESILIENCIA

A lo largo de tu vida tendrás que enfrentarte a algunas situaciones peligrosas que significarán poner en riesgo tu salud, tu estabilidad emocional o, tal vez, tu propia vida. En tercero, has aprendido lo que es la resiliencia y las capacidades y actitudes necesarias para lograrlo.
1.  ¿ES POSIBLE SALIR ADELANTE A PESAR DE LA ADVERSIDAD?
Por lo general, se piensa que vivir situaciones adversas como abuso, abandono, crecer en un ambiente de delincuencia y drogadicción, o con muchas tensiones diarias, inevitablemente condenan a las personas al fracaso escolar y a incursionar en conductas delictivas y de violencia que las conducen a una vida infeliz. Se entiende la resiliencia como la capacidad de una persona de hacer las cosas bien pese a las condiciones de vida adversas. Según Grotberg (1995), "es la capacidad humana para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y salir de ellas fortalecido o incluso transformado".
La investigación sobre resiliencia ofrece una mirada positiva y proactiva, pues brinda esperanzas al comprobar que muchas personas (tal vez la mayoría) pueden superar el estrés, los traumas y los "riesgos" que sufren en su vida. Asimismo, alienta a las personas que deben enfrentar riesgos a centrarse más en sus puntos fuertes que en los débiles, confirmando la potencialidad de esas fortalezas para alcanzar la resiliencia.
Ahora, como adolescente, con más frecuencia te das cuenta de quién eres, de tus fortalezas y debilidades, de las características de tu familia, del entorno social en el que te desenvuelves. Además, estás en la capacidad de fijar tus propias metas, de decidir lo que deseas para tu vida. Es muy probable que hayas experimentado situaciones adversas, pero eso no debe determinar que tu vida sea infeliz, porque puedes encontrar recursos que te ayuden a salir adelante, en ti mismo(a) o en las personas de tu entorno
Cuando se desarrollan estas características, se convierten en factores protectores internos para que las personas desarrollen la capacidad de sobreponerse a la adversidad. Tú también puedes desarrollarlas para que seas capaz de sobreponerte a cualquier adversidad o a las tensiones comunes de la vida.

1.        ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR LA RESILIENCIA
Como consecuencia de una serie de investigaciones, Henderson y Milstein (2003) proponen seis estrategias básicas para desarrollar las capacidades y actitudes que logran la resiliencia:
a)        Enriquecer las relaciones con otros. Significa fortalecer las relaciones con familiares, docentes y amigos en general, participando en diversas actividades escolares y extraescolares (deportivas, artísticas, de servi¬cio a favor a la comunidad, etc.). Estas relaciones deben basarse sobre todo en el amor, el respeto y la comprensión. Se ha demostrado que los estudiantes con fuertes lazos afectivos positivos incurren mucho menos en conductas de riesgo que los que carecen de ellos
b)        Tener límites claros y precisos. Ello implica tener normas de convivencia (y respetarlas) que ayuden a crear un ambiente armonioso que facilite las relaciones en el aula, la institución educativa y la familia. Asimismo, es importante que los estudiantes aprendan a respetar las normas locales y nacionales a fin de asumir sus responsabilidades ciudadanas.

c)        Desarrollar habilidades para la vida. Estas consisten en cooperar en actividades con sus compañeros(as), amigos(as), hermanos(as); aprender a resolver conflictos en forma creativa, siendo asertivos y poniendo en práctica sus habilidades comunicacionales. También implica adoptar decisiones oportunas y realistas frente a situaciones difíciles. Asimismo, se requiere aprender a manejar el estrés mediante técnicas de relajación, actividades al aire libre, recreación sana, entre otros recursos.
a)        Brindar y recibir afecto y apoyo. Implica sentirse aceptado y aceptar a los demás, respetando las características propias de cada uno. Asimismo, significa dar respaldo y aliento a los compañeros, amigos, familiares y, en general, a quien lo necesite. El afecto de los demás es la principal fuerza para enfrentar la adversidad.
b)        Establecer y transmitir expectativas elevadas. Es importante que las expectativas sean elevadas, pero, a la vez, realistas. Se debe tener la percepción de que uno(a) puede valorarse y tener confianza en sí mismo(a). Es necesario el reconocimiento de las fortalezas y las cualidades, así como de las debilidades. También es necesario tener claras las expectativas respecto a los estudios, las relaciones afectivas, el futuro, etc.
c)        Brindar oportunidades de participación significativa. Esto significa asumir responsabilidades en la familia, el aula, el colegio y la localidad, aprovechando las oportunidades para resolver problemas, tomar decisiones, planificar, fijar metas y ayudar a otros con entusiasmo